¿Cómo recortar gastos?
- Asumir tareas que antes hacía una tercera persona (como por ejemplo, tener una canguro o comer fuera de casa) hará que ahorres mucho dinero. Convierte esa rutina en algo habitual y te servirá de aprendizaje para futuras situaciones difíciles.
- Ahorrar cada mes algo de dinero, aunque sea mínimo, irá sumando y se convertirá en una cantidad que te permitirá aguantar un poco más de tiempo. Piensa que hay gastos que ya no tendrás (transporte, comer fuera de casa, etc.) y otros que se pueden reducir (tiempo extra de los niños en el colegio, comida en el colegio, ciertas actividades extraescolares…).
- ¿Y tú? Piensa qué gastos puedes reducir: gimnasio, cenas fuera, ropa, gasolina, tabaco...
- Replantear gastos comunes como son las vacaciones: no se trata de eliminarlas sino de reenfocarlas (por ejemplo, ir a casa de un amigo en vez de un hotel). Y por supuesto puedes ajustar la cesta de la compra, los gastos de luz, gas y agua…
Te proponemos un ejercicio:
- Apunta todos los gastos fijos mensuales.
- Apunta los gastos diarios.
- Analiza lo que se puede reducir estando tú en casa.
Es importante analizar qué gastos tienes y qué cantidades conlleva cada gasto para ver dónde puedes reducir.
Menos dinero… pero más tiempo
¿Tiene alguna ventaja esta situación? Pues sí: recuerda que debes ser optimista. La situación será todo lo dura que quieras, pero no puedes ver sólo la parte negativa: ¿Cuántas veces nos quejamos del poco tiempo que pasamos con nuestros hijos? ¿Y del poco tiempo que tenemos para dedicarlo a nosotros mismos?
Ahora dispondrás de tiempo y podrás desarrollar tu imaginación: investiga oportunidades, sé creativo y busca opciones que te permitan reducir gastos sin dejar de ser tú mismo.




