Como trabajador debes cumplir con:
- Los horarios, tareas y obligaciones propias de tu puesto de trabajo.
- Observar las medidas de seguridad e higiene.
- Cumplir las órdenes e instrucciones del empresario en el ejercicio regular de tus funciones.
- No concurrir con la actividad de la empresa.
- Contribuir a la mejora de la productividad.
- Llamar si no puedes acudir por motivos de salud y llevar un justificante médico posteriormente.
- Avisar por adelantado si vas faltar por algún motivo.
- Informar a las empresas con unos días de antelación, en el caso que tengas previsto abandonar tu trabajo antes de la finalización del contrato.
El empresario está obligado a:
- Darte una copia de tu contrato firmada y sellada en el Servicio Público de Empleo de la comunidad autónoma de residencia.
- Facilitarte una copia del convenio colectivo, si así lo solicitas.
- Darte de alta y cotizar por ti en la Seguridad Social durante todos los meses que trabajes.
- Pagar las horas extras y compensarte con días u horas libres.
Algunos de los derechos que tienes como trabajador son:
- Cobrar un salario (en periodo de prueba, paga mensual y pagas extras, si así lo estipula tu convenio).
- Negarte a firmar la carta de despido hasta que no acabe tu contrato.
- Disfrutar de vacaciones.
- Coger bajas laborales por maternidad, enfermedad, incapacidad...
- Disfrutar de horas para tramitar temas personales (mudanzas, gestiones administrativas...) según indique tu convenio.
- Recibir una prestación por desempleo (si has cotizado un mínimo de doce meses en la Seguridad Social).
Por otro lado, la empresa tiene derecho a exigir que cumplas con las tareas y los horarios asignados, que respetes las normas de la empresa y que adaptes tu ritmo de trabajo al promedio de la empresa.




