No existe una norma genérica sobre el tiempo. Lo que sí está claro es que, salvo excepciones, si la decisión es positiva para ti no se va a prolongar mucho en el tiempo.
A veces, al terminar la entrevista, algún reclutador puede preguntarte si estás en algún otro proceso de selección (seguramente tenga prisa por decidir el candidato final). No es decisivo, pero es algo que juega a favor de tu candidatura.
Por lo general, y aunque siempre existen excepciones, las empresas no suelen llamar a los candidatos no seleccionados. Es más habitual el envío de una carta o email en el que la empresa agradece tu tiempo.
Puede que te comenten algún motivo general por el que te han descartado o que te indiquen que guardan tus datos para futuros procesos de selección.
A nadie le gusta dar malas noticias y menos por teléfono. Por lo tanto, si ves que la llamada se produce, muy posiblemente sea algo bueno para ti.
Llamar... pero sin insistir
Si consideras que el proceso se alarga mucho puedes llamar a la persona que te entrevistó o enviarle un email para obtener noticias.
Pero no insistas demasiado. La mayoría de empresas suelen tener mucho volumen de trabajo y por ello retrasan sus procesos de selección.
Ante una negativa debes evaluar de nuevo tanto la entrevista realizada como tu CV, e intentar descubrir qué elementos de tu presentación fallaron y por qué no encajaste en el puesto al que optabas.
Este análisis te permitirá mejorar las futuras entrevistas e incluso replantearte tanto el enfoque de tu currículum como los puestos a los que quieres acceder.




