Otras personas van enlazando un tema con otro, sin aparente orden, pero al final de la conversación han explicado todo lo que querían. También las hay que se centran en aspectos sin importancia del mensaje y acaban perdiéndose.
No olvides que, conociendo el esquema de exposición de tu interlocutor, serás capaz de hacer que la comunicación mejore y harás llegar los mensajes que te interesan.
El espejo
La técnica del espejo consiste en repetir exactamente lo que la otra persona te acaba de decir, con la intención de que aumente la información que te da. Es posible que el seleccionador utilice esta técnica durante la entrevista. Por ello no conviene que tú la emplees.
Reformulación
Para confirmar si has entendido bien un mensaje es aconsejable reformular lo que te ha dicho tu interlocutor, es decir, explicar lo mismo con otras palabras. De esta manera la otra persona puede optar por confirmar, aumentar o cambiar lo que tú hayas entendido. Esta técnica debe utilizarse con poca frecuencia durante la conversación.
Palabras molestas
Todos tenemos palabras que no nos gustan. Nos parecen malsonantes, molestas o tontas. Si tu interlocutor utiliza una de ellas, posiblemente te provoque a un torbellino de ideas: juicios, descalificaciones, bloqueos... Debes aprender a recuperarte de esta situación y seguir practicando la escucha activa.
Comunicación no verbal
El cuerpo transmite mucha información: si estamos atentos, cansados, mintiendo, entusiasmados... Debes intentar que tu lenguaje no verbal acompañe al máximo tu discurso verbal.
Todos los movimientos que realices durante la entrevista aportarán al seleccionador información de cómo somos.
Estos gestos deben comprenderse dentro del contexto de cada conversación. Por eso no existen recetas únicas sobre qué hacer y qué no. Lo más importante es que intentes no obsesionarte con tus gestos ni autocontrolarte de forma desmesurada.
Debes mostrarte lo más natural posible y concentrarte en el discurso general que deseas ofrecer.
Lo mínimo que has de tener en cuenta son aspectos relacionados con la posición de tu cuerpo.
Nosotros te aconsejamos:
- No estar demasiado rígido, pero tampoco demasiado cómodo y distendido.
- Cuida la distancia a adoptar ante el entrevistador (ni demasiado lejos, ni invadiendo el espacio íntimo).
- Cuida el contacto visual: mira siempre al entrevistador pero sin llegar a ofrecerle una mirada directa y permanente: podría incomodarle.




